Si alguien me hubiera dicho que en este nuevo trabajo que encontré serviría para encontrarme con cada trauma de mi vida y sanarlo, habría decidido evadirlo... La vida decidió ponerme a un jefe buena onda, como siempre mi vida es como de película, así que empecemos por contar como empecé está nueva aventura hace tres o cuatro meses atrás... De un momento a otro ya me encontraba pasando la fase de capacitación y entonces entraba a trabajar un lunes acompañando al jefe y compañeros, como siempre mi poca confianza en mi, sentía que me traicionaba, pero por alguna extraña razón el jefe llegó a ver qué tenía yo para decir y después de eso me confirmó que al día siguiente lo acompañaría al siguiente lugar que tocaba ir. Y ahí me tenían llegando temprano, con miedo, curiosidad y con nervios de ver qué sentía regresar a un espacio parecido a mi anterior trabajo, entendía y sabía que podía presentar ansiedad y me repetía a mi misma que era una prueba y acercamiento de nuevo a la acción. Jus...
Y es que me di cuenta que las personas empiezan a ser amables cuando uno es mala onda y tiene jeta y me pongo en un mood de mamona ... Aprendí que tengo genes malos y de ahí puedo agarrarme para enfrentar situaciones adversas, me están enseñando como funciona la malicia sin pedirlo y le voy entendiendo. Me gusta mucho ser mala, conectar con la maldad y ser fría y calculadora porque cuando me pongo en mood tierna todos abusan de mi, literal. Estoy feliz de hacer consciente mi malicia y de que vean que yo también puedo ser la mala de la historia, lo lamento por quienes tendrán que enfrentarme de ese modo, pero estoy harta de que todos jueguen conmigo... Yo porque no podría jugar con uno? Si parece que les gusta jugar conmigo? A esto si le debo dar las gracias a mamá que me enseño a ser mala.
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